Redacción/Noventa Grados
Nueva York, N.Y 4 de Mayo 2013.- Seis meses después del devastador paso del ciclón Sandy a finales de octubre pasado, Nueva York ha comenzado a reorganizar su respuesta frente a catástrofes de cara a la temporada de huracanes 2013, con un nuevo plan de evacuación de la ciudad entre otras medidas.
Los trabajos lanzados se basan en un informe divulgado ayer por los vicealcaldes Cas Holloway y Linda Gibbs sobre las fallas observadas ante Sandy, que dejó 43 muertos en la ciudad, un apagón general que duró varios días, miles de evacuados y destrozos por miles de millones de dólares.
Si bien Nueva York respondió ante Sandy lo mejor que pudo con “un esfuerzo de evacuación masiva y una rápida recuperación tras al desastre, se han identificado pasos clave para mejorar la capacidad” de respuesta de la ciudad ante posibles nuevas catástrofes de este tipo, dijo la vicealcaldesa Gibbs.
El informe incluye 59 recomendaciones en diferentes áreas, empezando por la reorganización de los mapas de evacuación de la ciudad.
En vísperas de Sandy, el alcalde Michael Bloomberg había ordenado la evacuación obligatoria de unos 375 mil neoyorquinos de las zonas costeras más bajas de Nueva York.
Si bien muchos acataron la medida, implementada por primera vez en la historia de la ciudad en 2011 con la llegada de la tormenta tropical Irene, “miles de residentes decidieron no abandonar sus hogares”, con el saldo de 43 muertos, afirma el informe.
A partir de junio próximo, habrá un nuevo mapa con seis zonas de evacuación (numeradas de 1 a 6, de acuerdo a su cercanía a la costa y su altitud), que debería permitir una mayor flexibilidad y control, y que reemplazará al actual mapa dividido en tres sectores (A, B y C).
Otro gran problema del paso de Sandy fue el corte de suministro eléctrico en vastas áreas de la ciudad durante varios días, con más de un millón de neoyorquinos sin luz, caos de tránsito y transporte público interrumpido.
En ese sentido, el informe insta a “comprar rápidamente” equipamiento para seguridad pública, “desarrollar alternativas para mantener en funcionamiento el alumbrado callejero y los semáforos” y tener listo un plan para acelerar la restauración de la electricidad en grandes complejos habitacionales.
También se pone el acento en mejorar la autonomía energética y los eventuales planes de evacuación de hospitales y residencias de ancianos.
Entre las medidas propuestas se incluye, además, actualizar y mejorar el plan de refugios para que puedan operar durante un período más extenso y prever alojamiento a mediano plazo para aquéllos que no puedan regresar rápidamente a sus hogares.
Las consecuencias de Sandy aún se hacen sentir en diferentes sectores de la ciudad, sobre todo en las zonas costeras de Rockaway Beach (Queens, noreste) y Coney Island (Brooklyn, sudeste).
Hasta la fecha, la ciudad ha ayudado a unas 20 mil familias a regresar a sus hogares, ha distribuido más de 3 millones de comidas y ha retirado unas 700 mil toneladas de escombros y desechos, según el informe.









